Relación entre Enfermedad Autoinmune y Fertilidad

2026-08-07T09:32:10+02:00 7 agosto, 2026|

La relación entre enfermedad autoinmune y fertilidad

Cuando pensamos en una enfermedad autoinmune solemos asociarla con dolor, inflamación o cansancio. Sin embargo, estas enfermedades también pueden afectar a la fertilidad, tanto en mujeres como en hombres.

Las dificultades para conseguir un embarazo pueden deberse a la propia enfermedad, a la respuesta del sistema inmunitario o a algunos tratamientos utilizados para controlarla.

La buena noticia es que tener una enfermedad autoinmune no significa renunciar a ser madre o padre. Con un buen control de la enfermedad y el apoyo de un equipo médico, muchas personas consiguen un embarazo sano.

¿Qué es una enfermedad autoinmune?

Nuestro sistema inmunitario actúa como un sistema de defensa que nos protege frente a virus y bacterias.

En las enfermedades autoinmunes, este sistema se confunde y ataca por error tejidos del propio organismo.

Existen más de 80 enfermedades autoinmunes, aunque no todas afectan a la fertilidad.

¿Cómo pueden afectar a la fertilidad?

Cada enfermedad es diferente, por lo que el impacto también varía.

Las alteraciones más frecuentes son:

  • Problemas de ovulación.
  • Disminución de la reserva ovárica.
  • Menor calidad de óvulos o espermatozoides.
  • Dificultad para que el embrión se implante.
  • Mayor riesgo de aborto espontáneo.
  • Complicaciones durante el embarazo.
  • Alteración de la fertilidad masculina.

En muchos casos, cuando la enfermedad está bien controlada, las posibilidades de embarazo mejoran de forma considerable.

Enfermedades autoinmunes con mayor impacto

Lupus Eritematoso Sistémico (LES)

El lupus puede afectar a la función de los ovarios y aumentar el riesgo de:

  • Aborto espontáneo.
  • Parto prematuro.
  • Preeclampsia.
  • Retraso del crecimiento del bebé.

Si la enfermedad permanece estable durante al menos seis meses antes del embarazo, el pronóstico suele ser mucho mejor.

Síndrome de Anticuerpos Antifosfolípidos (SAF)

Esta enfermedad favorece la formación de trombos y dificulta el correcto funcionamiento de la placenta.

Puede provocar:

  • Fallos de implantación.
  • Abortos de repetición.
  • Muerte fetal.
  • Preeclampsia.
  • Retraso del crecimiento fetal.

Con el tratamiento adecuado, muchas mujeres consiguen un embarazo a término.

Enfermedad celíaca

Cuando no está diagnosticada o tratada, puede afectar a la fertilidad por la mala absorción de nutrientes.

Puede producir:

  • Déficit de hierro y ácido fólico.
  • Falta de vitamina D.
  • Alteraciones hormonales.
  • Ciclos irregulares.
  • Problemas de ovulación.

Una dieta sin gluten suele mejorar la fertilidad de forma significativa.

Tiroiditis de Hashimoto

Es la causa más frecuente de hipotiroidismo.

Si no está bien controlada puede provocar:

  • Alteraciones de la ovulación.
  • Ciclos menstruales irregulares.
  • Abortos espontáneos.
  • Dificultades para conseguir el embarazo.

También puede afectar a la calidad del semen.

Enfermedad de Graves

Produce hipertiroidismo y puede disminuir la fertilidad tanto en mujeres como en hombres si no se controla adecuadamente.

Artritis reumatoide

La inflamación mantenida y algunos medicamentos pueden dificultar el embarazo.

Por eso es importante planificar la gestación junto al especialista.

¿Y en los hombres?

Las enfermedades autoinmunes también pueden afectar a la fertilidad masculina.

Entre los problemas más habituales se encuentran:

  • Menor número de espermatozoides.
  • Peor movilidad.
  • Alteración de la calidad del ADN espermático.
  • Inflamación de los testículos.
  • Cambios hormonales.

Además, algunos tratamientos inmunosupresores pueden reducir temporalmente la producción de espermatozoides.

¿Por qué ocurre?

Las enfermedades autoinmunes pueden afectar a la reproducción por varios motivos:

  • La inflamación altera el funcionamiento de ovarios, útero y testículos.
  • Algunas enfermedades modifican el equilibrio hormonal.
  • El sistema inmunitario puede dificultar la implantación del embrión.
  • Algunos anticuerpos interfieren directamente en el proceso reproductivo.
  • Determinados medicamentos pueden reducir la fertilidad de forma temporal.

¿Qué puedes hacer para mejorar la fertilidad?

Hay varias medidas que pueden aumentar las posibilidades de embarazo:

Buscar el embarazo cuando la enfermedad esté estable.

Seguir los controles con los especialistas.

No suspender la medicación sin consultar al médico.

Mantener una alimentación equilibrada.

Corregir déficits de hierro, ácido fólico, vitamina D o vitamina B12 cuando sea necesario.

Mantener un peso saludable.

Dormir bien, hacer ejercicio moderado y controlar el estrés.

¿Cuándo puede ser necesaria la reproducción asistida?

Si el embarazo no llega de forma natural, existen diferentes opciones:

  • Inseminación artificial.
  • Fecundación in vitro (FIV).
  • ICSI.
  • Preservación de la fertilidad antes de algunos tratamientos.

La elección dependerá de cada caso.

El papel del farmacéutico

El farmacéutico también puede ayudar resolviendo dudas sobre la medicación, detectando posibles interacciones, favoreciendo la adherencia al tratamiento y aconsejando sobre suplementos o medidas de protección cuando sean necesarias.

En resumen

Las enfermedades autoinmunes pueden dificultar el embarazo, pero no impiden necesariamente formar una familia.

Con un diagnóstico precoz, un buen control de la enfermedad y una adecuada planificación, las probabilidades de conseguir una gestación sana son cada vez mayores.

Si tienes una enfermedad autoinmune y estás pensando en buscar un embarazo, habla primero con tu equipo médico. Adaptar el tratamiento antes de la gestación es la mejor forma de proteger tu salud y la de tu futuro bebé.

#FARMAROMERO

 

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