LACTANCIA MATERNA

2018-08-03T12:55:46+01:00 3 agosto, 2018|

LACTANCIA MATERNA

Por todos es sabido los beneficios de la leche materna, ya que la leche materna esta repleta de nutrientes que alimentan y protegen al bebé durante los primeros meses de vida.

En este blog hablaremos de su composición y de los cambios que se producen en la leche materna para adaptarse a las necesidades del bebé.

La composición de la leche materna incluye todos los nutrientes básicos esenciales, como los carbohidratos, proteínas, grasas, pero además aportan:

  • Millones de células vivas: entre ellas se incluyen los glóbulos blancos, que refuerzan el sistema inmunitario, y los citoblastos, que ayudan al desarrollo de los órganos.
  • Más de 1000 proteínas que ayudan al crecimiento y desarrollo del bebé, activan su sistema inmunitario y desarrollan y protegen las neuronas cerebrales.
  • Más de 40 enzimas. Las enzimas son catalizadores que aceleran las reacciones químicas en el cuerpo. Las enzimas de la leche ayudan al sistema digestivo e inmunitario del bebé, además de permitir la absorción de hierro.
  • Factores de crecimiento que favorecen un desarrollo saludable. Estos factores de crecimiento afectan a muchas partes del cuerpo del bebé, como los intestinos, los vasos sanguíneos, el sistema nervioso y las glándulas, que segregan hormonas.
  • También contiene hormonas: Estas inteligentes sustancias químicas envían mensajes entre los tejidos y órganos para garantizar su correcto funcionamiento.
  • Algunas ayudan a regular el apetito y los patrones de sueño del bebé, e incluso ayudan a reforzar el vínculo entre la mamá y el bebé.

    Vitaminas Liposolubles e Hidrosolubles:

  • Vitamina A: La concentración de vitamina A en la leche materna es mayor que en la leche de vaca.
  • Vitamina K, La concentración de vitamina K es mayor en el calostro y en la leche de transición. Después de 2 semanas, en los niños amamantados, se establece la provisión de vitamina K por la flora intestinal.
  • Vitamina E, el contenido de vitamina E en la leche materna cubre las necesidades del niño
  • Vitamina D, el contenido de vitamina D de la leche humana es bajo (0,15 mg/100 ml). En los niños amamantados con pecho exclusivo no se manifiestan deficiencias, probablemente debido a la presencia de vitamina D hidrosoluble en la fase acuosa de la leche en cantidades tan altas. Esta vitamina D hidrosoluble no se procesa en el tracto gastrointestinal, sino a través de la piel en presencia de luz solar. Se necesita sólo una buena exposición al sol para producir suficiente vitamina D.
  • La concentración de vitamina B12 en la leche humana es muy baja, pero su biodisponibilidad aumenta por la presencia de un factor específico de transferencia..
  • Minerales como el calcio, hierro, fósforo, magnesio, zinc, potasio y flúor ,son nutrientes que favorecen el crecimiento saludable y el funcionamiento de los órganos, y además ayudan a la formación de los dientes y huesos del bebé Anticuerpos, también conocidos como inmunoglobulinas.
  • Hay cinco formas básicas de anticuerpos y todas ellas están presentes en la leche materna. Protegen al bebé contra las enfermedades e infecciones, ya que neutralizan las bacterias y los virus.
  • 1400 moléculas diferentes de microARN, cuya función parece ser la regulación de la expresión genética, además de ayudar a evitar o detener el desarrollo de enfermedades, reforzar el sistema inmunitario de tu bebé y participar en la remodelación.
  • Además ácidos grasos de cadena larga, que tienen un papel fundamental en el desarrollo del sistema nervioso del bebé, además de contribuir al desarrollo saludable del cerebro y los ojos y también contiene también contiene varios tipos de ácidos grasos de cadena larga.
  • Luego hablaremos un poco más de los ácidos grasos.

Cabe señalar que los niveles de estos ingredientes pueden fluctuar con el paso del tiempo, dependiendo de la edad y necesidades de tu bebé.

Los primeros días: el calostro

La primera leche que producen tus pechos tras el parto se denomina calostro.

Esta leche tiene un color amarillo o anaranjado,

y una enorme importancia a la hora de nutrir y proteger a tu recién nacido, que es muy vulnerable.

Al principio se produce cantidades muy pequeñas, entre 40 y 50 ml durante 24 h,

pero como el bebé tiene un estómago muy pequeño, será todo lo que necesite.

El calostro también es muy fácil de digerir. Y lo que le falta de cantidad le sobra en calidad.

Las dos semanas siguientes: la leche de transición

Se produce el cambio del calostro a la leche madura.

Pasa a ser más cremosa en color y textura, y también aumenta su nivel de grasa, calorías y lactosa (un azúcar natural),

por lo que es el alimento ideal para lograr un crecimiento rápido de tu recién nacido.

Esta leche sigue estando repleta de anticuerpos protectores, células vivas, bacterias «buenas»

y otros ingredientes bioactivos que ayudarán al bebé mantenerse sano.

A partir de la cuarta semana: la leche madura

Cuando el bebé alcance las cuatro semanas de edad, la leche materna será totalmente madura.

Es rica en proteínas, azúcares, vitaminas y minerales,

además de contar con un gran número de componentes bioactivos, como hormonas, factores de crecimiento, enzimas y células vivas,

que ayudarán al crecimiento y desarrollo saludable del bebé.

A partir de las cuatro semanas, los nutrientes y los niveles de ingredientes de la leche madura suelen permanecer bastante constantes.

No obstante, puede que la composición de la leche materna siga cambiando día a día y toma a toma.

Por ejemplo, si el bebé o la mamá estuvieran enfermos,

el cuerpo de la mamá generará anticuerpos para luchar contra esa enfermedad concreta,

y estos anticuerpos pasarán a formar parte de la leche.

Por todo ello, ningún alimento es mejor que la leche materna en cuanto a calidad, consistencia, temperatura, composición y equilibrio de sus nutrientes.

Cambia su composición y se adapta a los requerimientos del niño.

Adaptaciones metabólicas de la madre permiten un máximo aprovechamiento de sus reservas y de los alimentos ingeridos.

La composición de la leche se va adecuando a las necesidades del niño, a medida que éste crece y se desarrolla.

Permite una maduración progresiva del sistema digestivo, preparándolo para recibir oportunamente otros alimentos.

Para terminar me gustaría hacer una mención especial a la cantidad de ácidos grasos que contiene la leche materna.

Y es que el 50 % de los ácidos grasos de la leche materna, son ácidos grasos saturados.

Entre ellos el polémico ácido palmítico.

El ácido palmítico proporciona a través la leche materna, entre un 10-12% de la energía que necesita un bebé en su dieta.

Otros ácidos grasos saturados que segrega la glándula mamaria son el cáprico, láurico y mirístico.

Parte de los comentarios recientes sobre el aceite de palma no se refieren al ácido palmítico en sí,

sino a contaminantes (glicidol 3-MCPD y derivados) que se generan durante el proceso de refinado del aceite de palma.

Es interesante saber cómo las propiedades únicas de la leche materna permiten al bebé crecer y prosperar en una dieta de ácidos grasos altamente saturados que,

en otros contextos y etapas de la vida, se consideraría que aumentan el riesgo de padecer determinadas enfermedades.

La leche materna tiene  estructuras de triglicéridos,  que no solo permiten la absorción eficiente y procesamiento de una dieta rica en grasas y en ácidos grasos saturados,

sino que también proporcionan energía al metabolismo y favorecen el crecimiento sin provocar estrés metabólico en el niño.

Así que, la cuestión no es solo si el ácido palmítico está presente, sino si es parte de los triglicéridos y qué estructura tiene en ellos.

En la leche materna, el ácido palmítico aparece sobre todo como β-palmitato.

El β-palmitato influye de manera positiva en la metabolización de los ácidos grasos, aumenta la absorción de calcio,

mejora la calidad en la formación de los huesos y la consistencia de las heces, además de tener un efecto positivo en el desarrollo de la microbiota intestinal.

El ácido palmítico de la leche materna no es sólo una fuente de energía,

sino que también proporciona ácidos grasos a los lípidos de la membrana

y tiene un papel principal en la señalización neuronal y en la actividad del canal iónico de calcio.

Espero que hayamos despejado cualquier tipo de dudas referente a la composición de la leche materna,

en cualquier caso estaremos encantados de resolver cualquier tipo de duda o aclaración.

y en la meroteca de nuestro blog podéis encontrar más informaciónhttps://farmafertilidad.com/ventajas-la-lactancia-materna/

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